Cómo una comunidad fuerte y el apoyo de educadores guían el éxito en educación de la tecnología

Cuando pensamos en educación de la tecnología, comúnmente imaginamos impacto y alcance a a gran escala. En realidad no siempre es así.

Apiladas en un campamento de refugiados en Burundi, se encuentran cajas de 800 kg. llenas de tablets, cámaras, juegos didácticos y otras herramientas tecnológicas. En menos de 20 minutos, estas cajas se despliegan en centros interactivos para proporcionar educación a niños y adultos, para prepararse para reintegrarse al mundo. Estas “Cajas de ideas” son producto de Bibliotecas sin Fronteras y ya han ayudado a cerca de 24 mil refugiados.

Una característica de estas cajas es cómo su uso ha escalado de los campos en Burundi o Jordania a las zonas marginadas de Estados Unidos, Australia y Francia, donde la tecnología juega un papel muy importante para ayudar a resolver los retos de acceso, calidad e inclusión de la educación.


A menudo pensamos en el alcance e impacto de las tecnologías educativas, pero no es tan sencillo como lo imaginamos. Frecuentemente, organizaciones e individuos lanzan proyectos educativos tecnológicos para responder a una necesidad específica en un contexto específico. Cuando éstos resultan exitosos, surge la urgencia de replicarlos en otras regiones, pero… ¿Cuál es la fórmula para escalar un proyecto educativo tecnológico a un nuevo contexto y cultura?

Iris Lapinski, CEO de CDI Apps for Good, dice que es imperativo contar con el apoyo de educadores y expertos con credibilidad local.

Educadores, maestros, socios y staff locales comprenden mejor las necesidades específicas y la realidad del entorno. Cuando se trata de cubrir las necesidades del usuario final, el contenido es lo primero. Lo que funciona en Jordania no necesariamente funcionará en el Bronx, y aún en un mismo país, lo que funciona en un estado puede no hacerlo en otro.

Para Lapinski, otro elemento necesario para tener impacto a gran escala, son los inversionistas y socios correctos, que entiendan el sector educativo, el entorno y crean en el proyecto. Así que una vez que se tiene el soporte local, contenidos diseñados de acuerdo a un contexto específico y el financiamiento correcto, el siguiente paso es mantener la calidad conforme el proyecto escala, ya sea en un campo de refugiados o en un barrio pobre en Francia.